Pergolas de Aluminio

INSTALACIONES EN LA COMUNIDAD DE MADRID

Jardines con pérgolas para disfrutar también en invierno

Los jardines con pérgolas son espacios mucho más versátiles y con mucha más vida. Disfrutar de estas instalaciones es fácil y además nada caro. Hay opciones para todos los bolsillos, sólo hay que descubrir cuál es que mejor encaja contigo. 

Jardines con pérgolas, espacios híbridos y funcionales

Desde el punto de vista práctico una pérgola es solo una estructura que proporciona cobijo del sol y la lluvia, principalmente. Pero además cumple otras funciones y entre ellas destaca crear un ambiente más hogareño y acogedor. 

En los jardines con pérgolas se integra naturaleza y arquitectura. La pérgola es una estructura arquitectónica sencilla que sirve de nexo de unión entre la vivienda y el jardín. Las pérgolas adosadas a la casa se convierten en una parte de la vivienda que va perdiendo su rigidez y crea un espacio híbrido. 

Estas zonas híbridas entre cerradas y abiertas se convierten en la estancia preferida para descansar y relajarse. 

Un espacio al aire libre también en invierno

Aprovechar el potencial de los jardines con pérgolas en invierno también es posible. La clave está en escoger una cubierta que garantice un habitáculo bien aislado de la humedad, el frío y la lluvia. 

Para ello la mejor opción es una pérgola bioclimática. Este sistema es el más avanzado del mercado. Se distingue de los demás porque tiene una cubierta que cierra por completo, bien sellada y que resulta hermética ante la lluvia. Las pérgolas bioclimáticas tienen un techo formado por lamas de aluminio que se solapan entre sí y que pueden variar su orientación y grado de inclinación. 

De este modo en los meses de frío o simplemente cuando se considere oportuno se puede cerrar, dejando el habitáculo con un techo firme. Si esta opción se completa con cortinas de cristal laterales, el aislamiento es total a la vez que se sigue disfrutando de unas vistas privilegiadas.