La pérgola de policarbonato es una estupenda opción para áticos, jardines, patios… Es ligera, asegura un buen aislamiento a la vez que permite una buena iluminación. A pesar de estas ventajas no es una de las opciones más populares.
Vamos a hacer un repaso por algunas de las opciones que se abren con una pérgola de policarbonato.
Pérgola fija
Una de las opciones más demandadas en las pérgolas de policarbonato son las estructuras fijas. Una base de aluminio sobre la que se colocan las placas de policarbonato. Este sistema es muy práctico en entornos donde se necesita una protección habitual ante situaciones de lluvia.
El policarbonato es un excelente aislante ante el agua. Asegura un espacio seco que da la protección suficiente para tener una comida tranquila en el jardín aunque las nubes sigan descargando agua.
Además, al ser una cubierta transparente o clara (en el caso de las placas traslúcidas) se crea un porche luminoso. Una estructura más ligera que un porche de obra que, por supuesto, puedes diseñar a tu gusto. Con un porche de cubierta de policarbonato no restas luz al interior de la vivienda. Es más, mejora la climatización porque el porche hace de barrera ante el exceso de calor o de frío del exterior.
Cubiertas móviles
Las mismas ventajas que ofrece una pérgola de policarbonato fija se disfrutan con una versión móvil.
El diseño de la cubierta se puede realizar con placas móviles. Se puede combinar una parte fija con otros tramos móviles. De esta manera se consigue un espacio mucho más funcional.
Para patios y terrazas de áticos esta opción resulta mucho más funcional. Permite transformar el espacio según las necesidades de cada momento.
Pérgola de policarbonato protección a buen precio
A las ventajas y versatilidad que aporta una pérgola de policarbonato hay que añadir el ahorro económico. Es un material asequible que hace posible realizar diseños muy diversos sin ocasionar grandes gastos.
Es una opción económica que se amortiza rápidamente y que tiene una alta durabilidad.