En la búsqueda de una solución que permita estar más cómodo y más tiempo en el patio, la terraza o el jardín, encontrar una pérgola económica y duradera es realmente importante. Si el tema monetario siempre ha sido determinante, ahora lo es más aún.
La situación social y económica hace que tengamos que mirar todavía con más cuidado los gatos que afrontamos. Por eso, queremos ayudarte a invertir de la mejor manera tu dinero.
Qué hace que una pérgola sea económica
Cuando hablamos de una pérgola económica hay que destacar que no hay que tener solo en cuenta el precio que se paga por ella. Es cierto que esa cantidad es en la que más nos fijamos y que es muy importante, pero hay que ir más allá.
Una pérgola económica es la que también aporta:
- Mayor funcionalidad
- Comodidad
- Durabilidad
- Poco gasto en mantenimiento
Opciones de pérgolas
Teniendo en cuenta estos aspectos vamos a destacar dos opciones de pérgola económica:
- Pérgola bioclimática. Es la opción más cara. Es decir, la que cuesta más dinero, pero es la que se amortiza más rápido y durante más tiempo. Este sistema consta de una estructura de aluminio que puedes diseñar a tu gusto y una cubierta a base de lamas de aluminio móviles que proporciona la mayor versatilidad en protección y funcionalidad. Las lamas son orientables y pueden variar su grado de inclinación de manera que se controla la cantidad de luz, sol y aire que pasa al interior. Así se logra un control de la temperatura y de la iluminación.
En la pérgola bioclimática se cierra el techo por completo lo que garantiza un espacio hermético y bien aislado que permite disfrutar de la terraza o del jardín sin importar la época del año que sea, ni el tiempo que haga. En resumen, vas a disfrutar de la pérgola los 365 días del año, o sea, la máxima rentabilidad. - Pérgola de cubierta con toldos. Esta es una opción de pérgola más económica que la bioclimática. Si se escoge el modelo de pérgola de toldo móvil la funcionalidad aumenta de manera notable frente a la de toldo fijo. En las pérgolas de toldo la clave está en escoger el tejido adecuado. Hay muchos tipos de telas: para la lluvia, para el sol, que dejan pasar el viento… El tejido unido a un sistema de motorización con sensores y programación hace que dispongas de una pérgola cómoda, fácil de manejar y práctica.