Pergolas de Aluminio

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Cómo hacer una pérgola y no morir en el intento

¡Quiero una pérgola para mi jardín! Hasta ahí perfecto, ya se ha tomado la decisión, pero ahora llega el momento de decidir cómo hacer una pérgola y no morir en el intento.

Para que podamos disfrutar de un espacio acogedor y seguro en el que pasar un buen rato hay que empezar por contemplar una serie de aspectos.

Dónde situar la pérgola

Antes de decidir cómo hacer una pérgola hay que pensar en su ubicación. Si es para un jardín debemos comenzar pensando para qué la queremos. El uso que le vayamos a dar determinará su emplazamiento

Por ejemplo, si va a ser una pérgola para comer deberíamos situarla cerca de la vivienda, para que se convierta en una especie de porche y donde tengamos acceso rápido a la cocina. Si lo que buscamos es que sea un lugar de relax, deberíamos situarla lo más alejada posible de la casa. Así disfrutaremos de una mayor unión con la naturaleza.

cómo hacer una pérgola

También existe la opción de que sea una pérgola móvil, es decir que se pueda desmontar y para situarla en el lugar que más nos convenga en cada momento.

De qué material construimos la pérgola

En cuanto al material para una pérgola hay principalmente tres opciones:

  • Pérgola de obra
  • De madera
  • Pérgola de aluminio

La pérgola de obra es quizás la que resulta más grande. Para saber cómo hacer una pérgola de obra hay que manejar diferentes técnicas y diversos materiales que demandan experiencia.

Las pérgolas de madera y de aluminio pueden ser más fáciles de ensamblar pero para un correcto y seguro disfrute deben ser montadas por profesionales. 

Dimensiones y sistemas de cobertura

Para saber cómo hacer una pérgola también hay que tener en cuenta las dimensiones. Si queremos una pérgola pequeña y con un solo ambiente o si lo que buscamos es disponer de una pérgola más grande, por ejemplo con dos ambientes diferenciados: una zona para comer y otra de relax.

Respecto al sistema de cobertura también hay varias opciones. Están las pérgolas solo con travesaños espaciados que dejan entrar el viento y la luz. Las pérgolas con sistemas de cobertura mediante lonas (fijas o móviles) y las pérgolas bioclimáticas (un sistema que es caza por sí mismo de regular de manera natural la temperatura).