¿Qué pongo en el jardín que no sea muy cantoso y que no se pase de moda? Esta es una pregunta muy común que surge cuando estamos proyectando un lugar de protección para nuestro jardín. Pues bien, una estupenda solución es una pérgola blanca.
Una estructura de aluminio blanco con una cubierta también blanca al ser monocolor da mayor sensación de uniformidad, de ser un conjunto armónico. Y esta sencillez y minimalismo hace que encaje en todos los entornos y en todos los estilos. pérgola blanca
Más luz para tu jardín con una pérgola blanca
Otra ventaja de apostar por el blanco para una pérgola de jardín es que aporta más luminosidad. El blanco es un color neutro, asociado a la pureza, la paz y la limpieza. Asimismo también transmite luz y claridad y, por eso, instalar una pérgola que combina materiales en tonos blancos ilumina tu jardín.
Una cubierta de pérgola blanca te protegerá de la fuerza del sol, pero te permitirá estar en un habitáculo luminoso y alegre.

Opciones de cobertura
Las posibilidades para crear una pérgola blanca que encaje en todos los entornos y no pase de moda son muchas. Partimos de que la estructura es de aluminio, un material de gran resistencia que te va a permitir hacer todo tipo de diseños.
Para cubrir la pérgola puedes optar por algo tan minimalista como unos simples travesaños de aluminio que crearán una zona de sol y sombra tranquila y bien ventilada.

La opción más recurrente es la cubierta con toldos. Aquí puedes escoger entre toldos fijos, por ejemplo, toldos vela que con una tela microperforada dejan pasar el aire y además por su disposición se mueven con las ráfagas de viento creando un ambiente interior muy agradable.
También puedes instalar toldos móviles con diferentes tipos de telas que puedes extender o recoger a tu antojo. y, por último, destacamos la pérgola bioclimática. La opción con más ventajas que además destaca por su sencillez y sobriedad. Es una opción que además de práctica siempre aporta clase y elegancia.