¿Quién ha dicho que las pérgolas son solo para el verano? La pérgola puede ser la solución perfecta para cualquier época del año y así disfrutar de unos metros de aire libre sin importar la temperatura o la climatología. Solo hay que buscar el modelo adecuado. Te contamos las opciones.

Escoge el tejido de la lona
Una de las opciones en pérgolas para jardines es el sistema de toldos retráctiles. Aunque principalmente lo asociamos a la protección contra el sol y el calor, también puede proporcionar refugio ante el frío o la lluvia, es decir para el otoño y el invierno.
Para eso solo debemos escoger un tipo de lona repelente al agua, por ejemplo un tejido con PVC. También hay otras opciones de tejido a las que se incorpora un tratamiento de impermeabilidad y tratamiento contra el moho o los hongos.
La pérgola bioclimática, el sistema más completo
Estos modelos de pérgolas con toldo retráctil resultan prácticos y ante una reunión familiar o simplemente para tomar una taza de té en el jardín, proporcionan un estupendo cobijo.
Pero si lo que buscas es más protección, la pérgola que necesitas es una pérgola bioclimática. Este sistema está diseñado para proporcionar la máxima confortabilidad en cualquier época del año.

La estructura es de pilares y vigas de aluminio y la cubierta está formada por lamas, también de aluminio, que se mueven. La inclinación de las lamas puede oscilar entre 0 y 135 º de manera que se controla en todo momento la cantidad de aire y sol que pasa al interior.
Este sistema ayuda a controlar en todo momento la temperatura a la vez que contribuye al ahorro de energía.
Aislamiento ante la lluvia
En situaciones de lluvia la pérgola bioclimática también es un gran aliado. Al poder cerrarse por completo se crea un habitáculo aislado y confortable. El agua que cae se recoge a través de una sistema de canalización que puede ser externo o por solera. Y al estar hecha de aluminio no sufre oxidación y permanece en perfecto estado durante mucho tiempo.
¿Qué opción eliges?