Una pérgola en un jardín o una terraza es un elemento funcional, pero también decorativo. Por eso es importante decidir cómo queremos que sea todo el conjunto, desde las bases para pérgolas, hasta las telas y la estructura.
El objetivo es conseguir dar un toque personal al entorno y esto es posible eligiendo entre las distintas bases para pérgolas, las formas de los postes, el color de la estructura y, por supuesto, el material de los toldos y sus colores.
Aunque a simple vista pueda parecer que todas las pérgolas son casi iguales, la realidad es que existen muchas posibilidades. De hecho, cada pérgola es única ya que se hace a medida. Por tanto, la tarea para diseñar la pérgola que necesita no es fácil.
Para centrarse es aconsejable fijarse en una serie de factores que nos ayudarán a decantarnos por unas opciones y descartar otras. En cuanto a las bases para pérgolas pueden ser bases sencillas de aluminio en las que encajen los postes o pilares de la estructura. En la mayoría de los casos las bases para pérgolas se fijan al suelo para dar una completa seguridad y estabilidad a la estructura.
Las bases para pérgolas pueden ser redondas o cuadradas según se haya optado por columnas redondas o pilares. Pero si se desea, se pueden añadir distintos accesorios o adornos que den un toque diferencial a las bases de la pérgola. Por ejemplo, se puede incorporar molduras de bases piramidal, redondas en forma de cono o incluso aprovechar las bases para pérgolas para incorporar maceteros.
De esta manera se da un uso a una base que cumple su misión de asentar la estructura. Las bases para pérgolas de aluminio brindan también la posibilidad de poder elegir el color. Blanco, negro, gris, marrón, burdeos… Distintos acabados y todos de gran resistencia y durabilidad para poder disfrutar durante muchos años de su pérgola.