Pergolas de Aluminio

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Pérgolas metálicas o en madera

Sentarse al aire libre en tu jardín es una maravilla, sentir la brisa, los rayos de sol… Pero ¿qué pasa cuando ese viento es demasiado fuerte y fresco y el sol te achicharra? Para que esto no te pase lo más práctico es poner pérgolas metálicas o de madera.

Protección y aire libre

El objetivo de las pérgolas metálicas o de madera es el mismo: ofrecer un espacio que combina aire libre con protección. La idea es poder estar tranquilamente en el jardín aunque el sol esté apretando su intensidad porque nosotros estaremos bajo un techo que nos protege de los rayos UV.

Además las pérgolas contribuyen a crear un ambiente acogedor porque suavizan el calor y templan del frío.   

Vista su utilidad la disyuntiva es si optamos por pérgolas metálicas o de madera.

Pérgolas metálicas

La elección del material es desde luego una cuestión importante. De ella depende la estética, la resistencia, la durabilidad y el coste.

Las pérgolas de metal ofrecen muchas posibilidades y muchas ventajas frente a otro tipo de material.

En primer lugar el metal, que suele ser aluminio, es muy resistente. Las estructuras hechas en aluminio son muy fuertes. Aguantan los envites del viento y el peso y, gracias a ello, se pueden hacer estructuras de grandes dimensiones.

La resistencia de este material también supone que no se estropea fácilmente, ni se oxida y ni sufre arañazos. Por tanto, permanece en perfecto estado durante mucho tiempo y no hay que realizar tareas de mantenimiento, lo que a la larga es un ahorro.   

Pérgolas de madera

Frente a las pérgolas metálicas están las de madera. Este material es cierto que demanda más cuidados ya que puede sufrir rozaduras y suele necesitar lijados y barniz con cierta periodicidad, pero es un material muy resistente.

Es uno de los materiales de construcción más usados desde tiempos ancestrales por su seguridad y versatilidad.

Otro de los puntos a favor de las pérgolas de madera es que resultan más acogedoras, creando ambientes íntimos y personales donde olvidarse de la vorágine del día a día.

Lo cierto es que cualquiera de las dos opciones permite disfrutar de una pérgola firme y resistente, la elección de un material u otro estará más ligado a la estética que busquemos para nuestro jardín.