Pergolas de Aluminio

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El aluminio para pérgolas, máxima resistencia

Uno de los materiales más resistentes y que mejores resultados puede ofrecer en construcciones al aire libre es el aluminio. Su dureza y algunas de sus propiedades como la no oxidación lo convierten en el más adecuado y rentable. Veamos las opciones del aluminio para pérgolas. 

El aluminio para pérgolas solo como base

El aluminio para pérgolas como elemento para la estructura se está convirtiendo en una las opciones más populares que está desbancando a la madera. Aunque este material aporta mucha calidad y estilo a las construcciones, lo cierto es que requiere mucha atención. 

Trabajos de mantenimiento y gastos para su lijado, tratamientos antihumedad, antihongos y posterior barnizado. Tratamientos que hay que realizar de manera regular, a veces una vez al año para que permanezca en perfecto estado. 

Sin embargo, el aluminio no precisa nada de esto. La lluvia o el sol no le dañan y continúan como nuevos. 

Otra de las ventajas del aluminio para pérgolas es la firmeza y estabilidad de las estructuras. Se pueden hacer diseños de cualquier dimensión. La estructura resultante, bien fijada  y anclada permanece inalterable. 

Cubierta de toldo o de policarbonato

El complemento a las estructuras de aluminio son cubiertas de toldos o de placas de policarbonato. Dos sistemas que pueden ser fijos o móviles para dar mayor sensación de libertad cuando lo permite la climatología. 

Una pérgola de aluminio con techo de toldos permite personalizar la pérgola con colores, calidades de los tejidos e incluso estampados que van a ayudar a crear un espacio acogedor y único. 

La opción de las cubiertas con placas de policarbonato son ideales para zonas en las que hay mucha humedad y lluvias abundantes. Proporciona aislamiento a la vez que deja pasar la luz. 

Bioclimática, todo aluminio

Por último hablamos de las pérgolas que están hechas por completo de aluminio. Son las llamadas pérgolas bioclimáticas. Como las otras, son estructuras de aluminio que se completan con una cubierta también de aluminio. 

Largas lamas de aluminio cubren todo el techo. Las lamas se solapan y pueden cerrar por completo la cubierta, pero la característica que las distingue es que las lamas se pueden mover. Pueden variar su orientación y su grado de inclinación de 0 a 135 grados. De esta manera se puede controlar la entrada de luz y de aire para tener siempre un ambiente agradable.