Pergolas de Aluminio

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Toldos y pérgolas, ideas para rebajar 7 grados la temperatura

La idea con la que instalamos toldos y pérgolas es poder disfrutar de un espacio al aire libre protegido en el que poder pasar tranquilamente una tarde.

El exceso de temperatura es una de las cosas que queremos reducir con la compra de toldos o pérgolas. Y es que cuando el calor aprieta sentarse en el porche o en la terraza no es nada apetecible.

Control de la temperatura

Con la incorporación de toldos y pérgolas está demostrado que se puede reducir el nivel térmico de manera notable. En concreto se puede rebajar entre 7 y 10 grados Centígrados la temperatura del espacio protegido por una pérgola o por un toldo.

Para conseguir esta mejora del ambiente hay que tener en cuenta la orientación de la casa, las horas de sol directo que recibe el espacio a proteger, la humedad de la zona y, por supuesto, el tipo de lona que escogemos.

Material de las lonas

El tejido y material de la lona que se pone a una pérgola o toldo es determinante a la hora de bajar la temperatura del porche o terraza.

En zonas de mucho sol y altas temperaturas lo más aconsejable es elegir tejidos acrílicos, que además de ser resistentes proporcionan una alta protección solar. Además dan muy buenos resultados ante el desgaste y decoloración que provoca la intensidad de los rayos solares.

Otro de los materiales adecuados para una pérgola o un toldo es el llamado screen out, un material que por su composición retiene el calor en el exterior evitando que pase al espacio que protege.

Beneficios asociados

Al instalar toldos y pérgolas estamos abriéndonos también a la posibilidad de aumentar las ventajas en otros ámbitos. En concreto, el relacionado con el ahorro energético porque una de las ubicaciones habituales de los toldos y pérgolas es junto a la casa.  

Al instalarlos estamos protegiendo una zona exterior, pero esto también repercute en la casa. Si bajamos la temperatura de fuera, reduciremos la necesidad de usar el aire acondicionado dentro, lo que se traduce en un uso más eficiente y ecológico de la energía y también en un ahorro económico.